miércoles, 1 de mayo de 2013

CONSECUENCIAS DE DEJAR DE FUMAR


 
 
 
 
Lo malo de ponerse a hablar del tabaco cuando uno ha dejado de fumar, es que ha pasado a contemplar la vida del fumador (lo que éste experimenta) desde la acera opuesta: la de las personas que no fuman: ¡desde el paraíso de los que están ya viviendo libres de ese humo dañino, tóxico, mort...!

 

Ahora es cuando ese no-fumador vuelve a sentir y a percibir, contundentemente, cuán absurdo y desagradable es tragar humo y tóxicos, más humo, y más tóxicos, más humo, y más tóxicos...    ...    ...    ...

 

Se da cuenta de lo insensato que antes había sido cuando pensaba «No puedo dejar de fumar».

 

Lo cierto es que, en este instante, desde la acera de los no fumadores, ¡uno se siente, por un lado, muy contento de no vivir la tortura del tabaco! y, por otro, ¡ya no entiende a los fumadores...!

 

...aunque uno lo haya sido durante muchos años.